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Amigo,
dime ¿nunca te alcanzaron las sombras? Pues
tengo que decirte que a mi sí. Son momentos difíciles,
momentos en que al alzar los ojos al horizonte
no se divisa ninguna luz,... en una mañana te
despiertas pensando que veras el día... y el día
no llega. Son esos momentos en que andas a
oscuras y a tientas, que no sabes que hacer, si
seguir o detenerte; momentos de lucha de presión
extrema de decisiones que pueden cambiar todo tu
futuro, y en donde muchas veces no sabes ni
donde está tu futuro...
Escuché
una vez que la oscuridad no existe en si misma,
sino que es producto de la ausencia de luz. Te
debo confesar que he tenido esas ausencias
algunas veces en mi vida ¿Por qué? La verdad
es que no lo sé, al principio pensaba que era
causa de mi desobediencia, también pensé que
era la cosecha de mi vida pasada o el fruto de
mis errores presentes... ahora pienso que son
parte las situaciones que Dios permite y prepara
para completar en mi una vida que no era la que
yo pensaba.
¿Sabes?
Pensé en cuántas veces el Sumo Sacerdote
entraba a oscuras y a tientas en el Lugar Santísimo
y después de ofrecer la sangre (símbolo de la
vida), esperaba que se hiciera la luz... o morir
al descender la Presencia, la respuesta es...
siempre, siempre antes de la Presencia y la luz
en la intimidad con Dios hay tiempos de
oscuridad.
Esas
oscuridades de los hombres las podemos ver en
las debilidades de los que Él llamó,... ¿Alguna
vez te pusiste a pensar esto?... Abraham mintió,
Moisés fue tartamudo, Aarón hizo un becerro de
oro, Sara era estéril, Noé fue un borracho,
Sansón un mujeriego desobediente, Josué dudó
de su llamado, Jefté fue un rechazado, Jonás
fue un suicida, Gedeón cuestionó a Dios, Rahab
era una ramera, Noemí fue una apartada, David
un homicida y un adúltero, Rut no era judía,
Jacob fue un impostor y peleó con Dios, Oseas
fue un hombre engañado, Jeremías un llorón
que se resistió a su llamado, Elías se deprimió,
Eliseo murió enfermo, Barac fue un pollerudo,
Amós cuidaba vacas, Isaías era un sentimental,
Pedro le negó, Pablo fue un perseguidor, Juan
Marcos abandonó a Pablo, Lázaro se murió,
Pablo y Bernabé discutieron y se separaron... y
la lista sigue y sigue.
¿Sabes
que te quiero decir con esto? Hay esperanza para
nosotros... Todos esos hombres y mujeres
tuvieron sus momentos de oscuridad... anduvieron
a tientas esperando la luz y que descienda Su Presencia...
aún a costa de su propia vida, y... sí mi
amigo, mi amiga, no le temas a tus oscuridades,
sigue a tientas... Si lo estás buscando de todo
tu corazón, detrás de ellas llegará Él y con
Él la luz y... Su Presencia. A veces la
ausencia de la luz sirve para que la busquemos y
la deseemos más... aunque sea a riesgo de
morir, porque al fin, "el que pierda su
vida por causa de Él... la salvará..."
Solamente...,
si, solamente otro pensamiento...
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