|
Estaba meditando
sobre este pasaje y algo saltó en él para
hablarme… Tal vez a ti también te hable.
"Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues,
levántate y pasa este Jordán". Josue 1:2
Observemos un
instante lo que está ocurriendo. Moisés sube
una vez más al monte, pero en esta
oportunidad no iba a descender más. Esta
última vez sería para morir. Pero Josue lo
había visto subir y descender tantas
veces... En dos oportunidades lo esperó por
40 días. En otras lo ayudó a huir para que
no lo apedrearan... pero siempre regresó.
Esta vez no descendería más. Había comenzado
el camino sin retorno pero, ¿Como podría
estar seguro? Todavía estaba en él la
esperanza del regreso de quien había sido su
padre espiritual y casi natural... Dios
mismo necesitó descender para hablar con él
y decirle: "Mi siervo Moisés ha muerto,…"
Ahora imaginen ese
momento. Todo lo que estaba pasando por la
cabeza de Josué. Toda una generación de
historia estaba quedando atrás pero la
situación era tan apremiante que no había
tiempo de detenerse, por esto le dice Dios:
"Ahora LEVÁNTATE!" No porque Josué estuviera
sentado, sino que su actitud era de
pasividad, de espera, y hasta de luto, sin
planes. Pero las circunstancias no permitían
esto; a veces en nuestra vida las cosas que
nos suceden son el tratamiento que Dios trae
sobre nosotros para hacernos pasar al otro
nivel. Llegaba un nuevo tiempo para Josué y
para Israel pero necesitaba levantarse,
entender que su posición era diferente.
Nadie conquista una tierra nueva sentado,
nadie puede prosperar, tener éxito y llevar
acabo su propósito en la vida, SENTADO.
SI QUIERES AVANZAR
HACIA TU NUEVO TIEMPO, TU NUEVO NIVEL, Y TU
PROMOCIÓN EN DIOS, DEBES LEVANTARTE.
Dios le dice a
Josué que debe completar la obra de Moisés,
debía cruzar el Jordán y conquistar la
tierra, expulsar a los enemigos y repartir
la heredad pero para eso primero le dice:
LEVÁNTATE!
Josue se había
quedado sentado en lo muerto, lo viejo. El
tiempo de Moisés se había acabado pero
continuaba la obra en el tiempo de Josué,
pero él estaba sentado en su actitud. Cuando
permanecemos con lo muerto corremos el
riesgo de contagiarnos de muerte, es decir
que la muerte nos invada a nosotros y
termine matando nuestra vida. Dios tuvo que
decirle que era tiempo de levantarse porque
los nuevos tiempos se reciben de pie.
Levantarse es
primeramente una actitud interna, es estar
dispuesto a cumplir el propósito de Dios, a
creerle a Dios. Es estar listo y dispuesto a
pesar de todo lo externo y que las
circunstancias no sean las mejores. Vamos,
LEVÁNTATE! Se acerca el tiempo de tu
promoción en Dios, no te lo pierdas por
permanecer sentado en tu justificación, o en
tu sentimiento de culpa. Recuerda: Este
camino no es de los que no se caen, es de
los que NO SE RINDEN. No te rindas y
LEVÁNTATE!!! |