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Estuve
meditando
en
este
tiempo…
bueno
en
este
tiempo
pareciera
que
ya
no
es
usual
hacerlo,
pero
como
digo...
estuve
pensando
en
la
gran
cantidad
de
hombres
y
mujeres
sin
voz
que
están
por
el
mundo
entero;
hombres
que
deben
ver
sus
vidas
sin
entender
muy
bien
lo
que
pasa,
porque
se
ven
íntegros,
o
al
menos
lo
intentan;
se
ven
fieles,
que
han
esforzado
sus
pies
para
no
salirse
de
la
verdad,
que
no
desearon
lo
de
otro...
que
se
esforzaron
para
hacer
lo
bueno,
preocupados
por
las
labores
que
el
Señor
les
encargó...
que
tratan
de
ser
rectos,
que
han
respetado
los
códigos,
se
esforzaron
en
no
destruir
ni
hablar
mal
de
otros,
trabajaron
sobre
sus
vidas
y
con
sus
vidas,
y
que
al
fin,
a
cada
día
transcurrido,
fueron
dejando
jirones
de
su
viejo
hombre
para
morir
y
así
alcanzar
la
vida…
Y
son
simplemente
ilustres
desconocidos,
hombres
que
ven
a
otros
alcanzar
cierta
notoriedad
y
que
tal
vez
no
tienen
el
testimonio
que
ellos
tienen,
y se
preguntan…
¿Será
así?...
¡Ufff!
¡Mis
queridos
amigos!
Lo
único
que
les
puedo
decir
es
lo
que
la
Palabra
de
Dios
dice:
"no
te
canses
de
hacer
el
bien
porque
al
tiempo
recogerás…"
Y, si...
A
veces
parece
que
ese
tiempo
no
llega
más,
y
que
otros
lo
tienen
sin
llegar
a
hacer
el
bien
que
NOSOTROS
pensamos,
pero
¿sabes?
Dios
no
es
injusto
para
olvidar
lo
que
se
hace
por
Él y
su
obra.
Es
verdad
que
en
muchas
oportunidades
pareciera
que
su
memoria
se
apaga
pero,
mi
amigo,
Él
dijo:
"hazme
recordar".
Recuerdo
aquel
rey
que
teniendo
sentencia
de
muerte
sobre
Él
por
una
enfermedad,
volvió
su
rostro
a la
pared
y
dijo
"ACUERDATEEEE...!!!"
Y
comenzó
a
enumerar
todo
lo
que
había
hecho
en
el
temor
de
Dios.
Y
siguió
diciendo:
"Acuérdate
y APIÁDATE
DE
MI".
Dios
al
instante
tuvo
memoria e
hizo
volver
al
profeta
para
extenderle
los
años
de
vida.
Así
también,
aunque
no
refresquemos
su
memoria...
Él
contempla
nuestro
amor
y
dedicación
trayendo
a
memoria
de
los
que
pueden
bendecirnos,
las
obras
de
nuestras
manos...
como
con
Mardoqueo
Al
fin,
lo
que
les
quiero
decir
es
que
la
firme
ancla
de
nuestra
vida
es
Él
aun
cuando
en
ciertas
circunstancias
pareciera
que
todo
se
hunde
y
que
las
promesas
nunca
llegan…
sólo
espera
un
poco
más
y en
tu
silencio
hazle
recordar…
porque
con
seguridad
¡ÉL TENDRÁ
MEMORIA!
Te
lo
digo
yo,
alguien
que
en
más
de
una
oportunidad
se
sintió
un
olvidado
más…
pero
al
fin...
Él
llegó. |